Por qué adoro New Girl

Adoro esta serie. La emite Fox en Estados Unidos y España y en España también en FDF. Actualmente están a mitad de la tercera temporada y es genial. Toda la serie es genial. Es que me encanta, no hay nada que no me guste y no le tengo ningún pero.

A la cabeza está Zooey Deschanel (que interpreta a Jess), una mujer que no sólo es el alma de esta serie, sino que además canta (es la voz de She&Him) y que lleva la web HelloGiggles. Me gusta porque ha conseguido hacer una serie sin tópicos ni típicos, porque ella hace un papel de chica completamente opuesto al que estamos acostumbradas. Es una chica sincera, con buen corazón, que le gusta la moda y que es completamente adulta, tan dispersa como madura. Porque tiene una amiga guapísima y modelo y puede ser amiga de ella ( rompamos los estereotipos), porque ha tenido sexo con quien ha querido de una forma natural, se ha enamorado o se ha enrollado con quien ha deseado sin que hubiera amor. Es una chica moderna, fuera de todos los moldes que nos podamos imaginar. Y así es toda la serie.

Me gusta porque empezó viviendo ella con tres chicos, metiéndose en la vida de tres amigos que necesitan compañera de piso y que se hacen amigos de ella, dando un ejemplo brutal de que hombres y mujeres pueden ser amigos y nada más. Es una serie para chicos y para chicas, pero sobre todo, para gente sin prejuicios. Porque ni la forma de tratar el amor, ni las relaciones, ni las citas, incluso de la amistad o del sexo, se ve como en otras series. Es todo nuevo, es todo distinto. Además son capítulos de veinte minutos, rápidos de ver y muy, muy divertidos.

Es algo fresco en la televisión. Y ella también. Se declara abiertamente feminista, lo cual no sólo me gusta sino que lo aplaudo. Porque ella es de las mías, de las que nos gusta llevar vestidos y ponernos rimel y eso no nos hace menos feministas. Joder, qué poco me gustan los estereotipos. Así que disfruto con ella porque es una mujer independiente, que hace lo que quiere, que trabaja. Es una de estas mujeres que no se ven por la televisión y menos siendo la cabeza de tantos proyectos y tan divertidos.

Si buscáis algo nuevo y diferente, no os perdáis esta serie. Os encantará.

Carta de admiración a Jessica Bueno

Querida Jessica:

Te escribo estas líneas con la intención de mostrarte mi más profunda admiración. Eres todo un ejemplo de constancia y logro de sueños fraguado con un abnegado amor hacia el trabajo. Tu vida no ha deslumbrado ni por el estudio ni por la intelectualidad pero aún así, sin carrera ni idiomas, has conseguido a los 23 años solucionar tu vida de forma rápida y eficaz. Ni yo con 28 lo he logrado y por eso te felicito. Porque visualizaste tu objetivo, lo enganchaste y lo rentabilizaste de una forma que creo, aún no eres consciente.

Tú has logrado lo que muy pocas. Y eso no ha sido fácil. Sólo algunas lo comprendemos.
Tú has logrado lo que muy pocas. Y eso no ha sido fácil. Sólo algunas lo comprendemos.

Habrá quien diga que lo tuyo ha sido fácil, pero no. No les hagas caso, Jessica. Tú te tiraste a Paquirrín, soltero de oro, hijo de la Panto, la viuda de España y no sólo te lo cepillaste, sino que te embarazaste y tuviste un hijo. Eres una chica tan lista… Yo no lo hubiera hecho mejor. Lo tienes cogido por los huevos: una pensión de 1200 euros mensuales que te da para cuidar al niño muy bien y seuro que te sobra para tus caprichitos. Has pedido que cuando él tenga al crío, la abuela siempre esté presente. Sabes que con ella no le faltará de nada. Has echado el polvo más restable desde la Esteban. No sé si ella era tu referente pero desde luego, no podías acercarte más a su figura. Aún eres joven pero has logrado lo que ninguna mujer había logrado desde la colaboradora de Sálvame (amén de Blanca Cuesta, a la que seguro le corroe la envidia).

No lo has hecho aún pero sé que un día tú también te sentarás en ese programa; aún falta tiempo. Ahora estás muy enamorada de Jota y no te has bajado el listón: un futbollista te pega. Siento que haya salido del Madrid B para ir al Eibar. Pero sois jóvenes y tenéis toda la vida por delante. Seguro que sabrás sacarle rentabilidad a todo esto. Sólo te diré una crítica: ¿ cómo has podido tatuarte el nombre de Jota? Te creía más lista. Pero bueno, hasta las grandes mujeres de equivocan. Aunque tal vez sea un plan para que, cuando os separéis (con hijo de por medio, espero) le eches en cara que le quisiste tanto como el tatoo indica.

Te lo has montado genial: sin estudios, sin tener que pasarte la vida con los codos sobre la mesa y pasando eternos examen para tener un título que sólo te alumbra a ti. Has sabido echar el polvo que debías echar, sin tener que pasar por procesos de selección en empresas que se aprovecharán de ti. Estás de mamá con un sueldazo que no veas y a ti que te quiten lo bailado. Lo has hecho muy, pero que muy bien.

Un besito cariño,

tu admiradora número uno.

BCN2013 o cómo perpetuar el machismo

Acaban de terminar en Barcelona los mundiales de natación. Muy bonitos. Yo los he seguido porque me gusta mucho el agua. Y porque te hace mucha gracia ver las Picornell y las imágenes de Barcelona y bueno, porque está muy bien.

Total. Que España se ha llevado 12 medallas. 12 medallas femeninas. Bien. Vamos a recalcar esto porque es importante. Se nos lleeeeeeeeeeeeeeeena la boca hablando del deporte español. Vamos, es que es el orgullo nacional. Es algo por encima de nuestra mayor felicidad. Aquí se han celebrado títulos de todo tipo y se han llenado y llenado hojas y hojas con ello. Y cuando digo orgullo nacional me da igual que se lea el catalán o el español. Prefiero aquí unir ambos porque nadie se salva en este tema donde no comulgo con banderas ni estados sino con personas. Porque no importa Catalunya o España, porque se nos trata a las mujeres de la misma manera.

Sorprendida me encuentro esta mañana cuando viendo las noticias veo el repaso a los diarios españoles y sólo en uno sale en portada la última medalla de Mireia Belmonte. En ninguno se destaca que en este mundial ya finalizado, se han conseguido 12 medallas femeninas. La gran pregunta es ¿ qué hubiera pasado si hubieran sido masculinas? Vamos, esto hubiera sido el orgullo del deporte español. ¿ Recordamos cómo se viven las medallas y trofeos de la Roja (que me tienen hasta el choto), Rafa Nadal, Fernando Alonso, Lorenzo, etc…?

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Bueno, pero los medios catalanes no se quedan atrás. Porque aquí se ha puesto el grito en el cielo, pero en el cielo, sino mirad Twitter, porque una de waterpolo ha retirado su cuenta de Twitter por sus opiniones independentistas. Se le ha dicho de todo a esta chica, pero tanto a su favor como en su contra, generando un debate intenso. Pero ¿ qué debate se ha generado en Catalunya ante el hecho que el Twitter de Sport 3 ( el canal de TV de Catalunya dedicado al deporte) mientras se jugaba la final de waterpolo femenino no hiciera ni un tuit? Eso no importa. Importa más el Gamper, un torneo de verano de puro rodaje que juega el Barça. Pero claro, Neymar es más importante que las mujeres. Sobre esto no se ha debatido tanto como si fuera o no independentista la jugadora. Y es una vergüenza que desde un medio público se de tan pocaa importante a algo tan importante.

Total, que no se libran ni estos ni aquellos. Nadie se libra a la hora de dar por válido el esfuerzo de la mujer a la hora de trabajar y luchar en el deporte. No pasan de ser una anécdota, de ser algo secundario. Será que la piscina ofrece menos resistencia al cuerpo de la mujer y por eso no se valora tanto su esfuerzo.

Sea como fuera, de aquí y de allá, el periodismo deportivo da asco, es machista y anticuado. Y me jode. Me jode porque ante todo somos personas, por encima de las naciones, del periodismo y de lo que sea. Porque hay personas detrás de estas 12 medallas que han dado todo por lograrlas pero que nunca tendrán tanta repercusión como si lo hubiera hecho un hombre. Esto es España. Y Catalunya.

El viaje de vuestra vida

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Mujeres del mundo:

Nunca dejéis de leer.

De ampliar vuestra mente.

No dejéis que el día a día mate vuestra imaginación.

Dejad que vuestro intelecto reine.

Que vuestra inteligencia brille.

Sed libres de conciencia y libres de espíritu.

No os dejéis arrastras por la tradición.

Buscad siempre las respuestas.

Y generad más preguntas.

No os quedéis en la sombra.

Hablad, criticad, contestad.

Sorprended.

Que nadie mate vuestras ganas de saber.

Coged un libro.

Y un segundo.

Y un tercero.

Haced una gran biblioteca donde esté vuestro mundo.

Ese gran viaje que se inicia en el conocimiento.

Porque sólo el saber nos hace libres.

Be like this little girl

Esta niña se levanta y se sube al espejo del cuarto de baño y comienza a decirse lo mucho que se gusta a sí misma, lo bonito que tiene el pelo (eso es cierto), lo mucho que le gusta su casa, sus padres, su familia entera, su colegio, todo lo que habita o se sitúa a su alrededor.

Además se dice a ella misma lo bien que lo puede hacer todo y lo que me encanta, su palmadita de autoconfirmación de sus palabras.

Lo que dice Jessica es lo que nos deberíamos decir a nosotras mismas todas las mañanas ante el espejo y creernoslo porque de ahí arranca nuestra vitalidad, de lo que llevamos dentro.

Así que hagamos sitio a la Jessica que vive en nuestro interior y dejemos que hable a viva voz.

 

Princesas Disney, ¡ cómo han cambiado!

Cenicienta era una hijastra rebajada a esclava de una pintoresca familia burguesa, cuya hada madrina da una carroza donde ir al baile, donde un príncipe se enamora de ella y la retira de fregar suelos. Cenicienta es amorosa y dulce, a pesar de ser la bayeta familiar.

Aurora es un poco más rebelde pero su sueño de encontrar a un príncipe no cesa. Capaz de hablar con los animales del bosque (que la comprenden) lucha contra la rabia de la hada malvada, despertando tras un beso de amor.

Blancanieves es la pobre envenenada por la manzana, buena y cantarina, que busca príncipe desesperadamente.

Ariel es la más exagerada: no solo busca el amor, sino el amor imposible, siendo capaz de hacer lo que una feminista no haría nunca: cambiar su naturaleza simplemente por amor.

Bella es algo más distinta, es de los noventa, y tiene al menos, intereses literarios. Por supuesto que espera cassarse por amor y cuando la Bestia le regala aquella libreria, le hubiera dicho que sí hasta al mismímo Drácula.

De Tiana mejor no hablemos: desprende machismo en todos los minutos de la cinta.

Y de repente llega Brave, una película distinta de la Píxar donde por fin la princesa no quiere casarse. Me llevé una gran alegría co nesta princesita capaz de plantar cara a su madre para detener la tradición de una boda por conveniencia. Ella no quiere casarse (también es de comprender, pues no debe tener más de 14 años) con ninguno de los pretendientes que sus padres le ponen delante y para ello lucha con todas sus armas (sobre todo el arco). Merida tiene otros intereses, como salir a galopar, comer tartaletas, y otras inquietudes no relacionadas con las princesas Disney (nunca me imaginaría a Blancanieves subida al caballo de esa forma).

Ella quiere luchar por la libertad de casarse con quien ame y cuando ella decida y aunque este tema siga siendo condición sine qua non para la Disney a la hora de hablar de papeles femeninos (todas han de pasar por el altar), hay una pequeña diferencia con las princesas anteriores: que aquí no hay príncipe. Ella habla de casarse co nquien quiera pero en esta película no aparece ese cualquiera. La Disney nos tiene acostumbradas a: este no, porque aparece este otro. Pero no es el caso.

Gran película que aunque sigue marcando los estereotipos Disney, parece haber entrado en el siglo XXI de una vez por todas.

Sí, ya sé que está Pocahontas, que es también más rebelde, pero es curioso: la de verdad se fue a Londres a casarse con Smith, precisamente el final favorito para Disney, y sin embargo a la de la peli la dejaron en tierra.

Pero a pesar de todo, Brave es la princesa de una nueva generación de niñas que quieren otra cosa más que un anillo de matrimonio. Lo que no sé es si esta princesa tendrá muy buena acogida entre las mojigatas madres que aún creen que las niñas han de soñar simplemente  con ser esposas de un príncipe azul.

Una habitación propia

Sé que se ha escrito mucho acerca de este libro y que no voy a arrojar nada nuevo acerca de su mensaje pero ayer me lo leí del trión y me gustaría comentarlo.

Primero, lo leí porque siempre se ha hablado tanto de esa habitación tan famosa que quise entrar en ella y compartir esa lectura que tantas feministas han hecho antes que yo. Aunque no sé si feminista es la palabra que mejor definiría a este libro, la verdad es que se acerca bastante.

No considero que sea del todo feminista pues ella no acaba de querer que las mujeres rompan con su rol de madre y esposa, no concibe que no lo hayan de hacer para se rescritoras, poetisas o simplemente, tener intimidad para leer y escribir un diario, aunque los ejemplos de artistas femeninas siempre son mujeres no casadas o al menos, sin hijos.

Woolf nos halba de que las mujeres nunca han tenido un tiempo ni un lugar para su intimidad como los hombres lo han tenido siempre y para ello nos pone el ejemplo de Jane Austen, que escribía en la sala de estar, siendo continuamente interrumpida por todo el mundo. Y pocos ejemplos más: precisamente ella se queja de lo mismo, que no hay muchos más ejemplos de mujeres escritoras.

De entre ellos destaca a una poetisa del siglo XVI, de la que reproduce unos versos que si leeis el libro, seguro que os encantan.

Aunque de todo esto la conclusión que saqué es no tanto la necesidad de una habitación propia, sino de dinero propio. Quizá el libro se debería de haber llamado: una cuenta bancaria propia. La pobreza obligada de las mujeres al tener que dar su dinero a su marido, a no poder disponer de él, el no ser aptas para llevar la batuta en sus finanzas, las hace eternas dependientes y eternas estafadas, que han de ver como su dinero va y viene sin que ellas puedan hacer nada.

El dinero. Sabe muy bien de lo que está hablando. Ella sabe que las mujeres no han teneido nunca el poder sobre su capital y es consciente de que el dinero que ella hereda de su tía y del que dispone con libertad, es lo que realmente le ha dado esa habitación propia. Y es por eso que desde estas charlas (el libro es la recopilación de varias charlas que ella dio) anima a sus espectadoras a que nunca dejen de tener su dinero, que sean autónomas y que eso será lo que les de alas. Eso y que dejen de tener tantos hijos.

Yo os recomiendo la lectura, es breve, interesante y aunque quizá sus premisas nos sean más que conocidas, no está de mal buscar en las fuentes primarias de las mujeres que realmente cambiaron el mundo.