La respuesta

Muchas veces hemos recibido una patada (ficticia) en la boca cuando nos han respondido que si una mujer está donde está es porque quiere. Esos momentos en que hemos criticado a los floreros que sostienen los paraguas de los motoristas en la parrilla de salida, o cuando hemos visto con malos ojos algunas publicidades misóginas en las que la mujer queda humillada. La modelo está ahí porque ella quiere, nos han espetado en más de una ocasión.

Responder es complicado. Básicamente porque quien dice esta cosa deja expuestas dos cosas sobre su persona: es una persona no formada en el feminismo y no es una persona que quiera razonar. ¿Por qué? Porque la respuesta es feminista y por supuesto, es una respuesta elaborada. O sea, larga. Es una respuesta con solera que muchos no quieren oír porque con su aplastante razonamiento ya dan por zanjado el tema. Y es que es verdad ¿cómo vamos a pedir que nos respeten si las mujeres no nos respetamos a nosotras mismas? ¿cómo hablar de feminismo si da igual, todas prefieren exhibirse como unas guarras? Tenéis toda la razón del mundo, somos unas histéricas.

Pero la respuesta a sus tonterías existe. Me ha quitado el sueño a veces. Me pongo a pensar hasta que por fin el otro día creo que llegué al quid de la cuestión. A ver qué os parece:

Obviamente están ahí porque quieren. Pero no estarían ahí o no al menos una mayoría de ellas si los roles establecidos para la mujer fueran otros. Si los medios de comunicación dejaran de asociar la idea de felicidad y realización de la mujer a través de su cuerpo como un objeto erótico, miles de chicas sabrían que eso no es lo que han de hacer. La sociedad implanta modelos de mujer que construyen presentándolos como los más válidos, modelos a seguir por las chicas, que crecen asociando aceptación social con lo sexual.

Sucede en otros ámbitos. Las niñas crecen sabiendo que socialmente la imagen de la mujer política o científica está mal vista. Esas profesiones están mejor en los hombres y ya rechazan de su mente el imitar a esas pocas mujeres que son cabeza de cartel. Algo similar sucede con el resto: si rechazamos los modelos ofensivos impuestos a la mujer, conseguiremos que muchas de ellas entiendas que sostener un paraguas a un hombre vestidas con la mínima expresión, va contra su dignidad. Pero mientras las mujeres sigan apareciendo asociadas al varón dominante como meros objetos, seguirá siendo la meta de muchas de ellas.

Implantar el feminismo en la cabeza de las mujeres les hará entender que no han de rebajarse a ser comparsa del hombre y les abrirá el futuro a mejores opciones y más elevadas que ser un culo paseante. Pero mientras todos pensemos que están ahí porque quieren y no porque hay una sociedad detrás que sólo crea esos espacios para ellas, seguiremos igual.

Esto es lo que te encuentras en Google si pones: Mujeres en las motos
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Para cuando hayáis soltado esto, quizá el interlocutor se ha largado y ha pasado de vosotr@s. Si veis que esto sería demasiado para sus pequeñas mentes, siempre podéis contestar con el socorrido ¿tú crees? Y dejar que sus cables hagan cortocircuitos. Porque sólo quieren imponer su frase, repetida como un loro en la estética patriarcal, en lugar de devanarse los sesos.

Haced la prueba.

 

2 comentarios en “La respuesta

  1. El respeto es algo exigible por cualquier ser humano. Que uno no se respete a sí mismo (que maltrate su cuerpo, que rebaje su dignidad -algo que es muy relativo, por otro lado) NO es en modo alguno razón para que otr@s no lo hagan y le juzguen.
    Por otro lado, efectivamente si alguien quiere “exhibirse como una guarra”, pues es cosa suya. Hay un feminismo abolicionista que condena la prostitución y la pornografía porque considera que las mujeres que participan de ello hacen un flaco favor a la lucha feminista. Bueno… eso es relativo también. En gran medida, quien ejerce la prostitución no lo hace por gusto, pero algunas lo hacen. No niego que el enfoque en ambos casos es patriarcal. La prostitución es un negocio destinado a satisfacer el deseo masculino, y la pornografía, a grandes rasgos, también (más allá de que algunas lo consumamos), aunque poco a poco aparecen alternativas. Porque las mujeres también recurrimos a imágenes eróticas para excitarnos, faltaría más.
    Yo creo que en estos casos, no hay que apelar al razonamiento, porque lo más probable, es que puesto que el otro no empatiza, efectivamente salgas perdiendo. Pero el argumento más válido es siempre el de la empatía. Así que yo te diría que la próxima vez que alguien te diga que “están allí porque quieren”, primero tantees el terreno. Si es alguien dispuesto a escuchar, argumenta con él/ella, y usa igualmente el recurso de la empatía. En caso contrario, dará igual lo que hagas, pero abrumarle con un montón de datos no servirá de mucho (porque su mente ya estará predispuesta a que le resbale todo lo que le digas), así que intenta ir a su parte humana, que poco o mucho la tendrá, y a ver cómo reacciona.
    Y no, no hay que recurrir a lo de “podría ser tu hermana/hija”, porque ahí ya la hemos fastidiado.

  2. Espera Laura porque, además de que no tendrían paciencia de escuchar la respuesta hay que preguntarse si estas mentes comprenden de verdad lo que significan los términos: “opciones de futuro”, “rebajarse” y “dignidad”.
    Es muy posible que detrás de esas mentes, al decir “esas mujeres están ahí porque quieren”, en el fondo estén diciendo: “Ojalá yo fuese mujer y tuviera ese cuerpo para preocuparme simplemente de aguantar un paraguas, sonreír y cobrar un pastón por mi cara bonita”.
    Cada vez hay más gente sin aspiraciones en la vida, sin ninguna clase de ilusión que sólo desea tener una abultada cuenta corriente con la que llenar su vida de frivolidades hasta el fin de sus días. En fin, cada vez hay más miseria moral y me temo que mucha gente expresa esa miseria con este tipo de frases.

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