La única palabra que lo define es: absurdo

La revista SModa publica hoy sábado un especial sobre tallas XL. O lo que es lo mismo: en lugar de hablar con regularidad sobre la ropa que le venga bien a todas las mujeres, necesita un número extraordinario para hablar de mujeres de verdad. Esto es algo que ya vienen haciendo muchas revistas: número especiales o articulos especiales para hablar de ropa XL en lugar de incluir moda de todo tipo en sus revistas, para todo tipo de mujer. Vamos, que hacen de lo corriente lo extraordinario.
Por queridas, vamos a dejar de engañarnos ya por favor: el cuerpo 10 no es el de las top modelos de hoy en día. Ese es cuerpo (que obviamente es el cuerpo natural de algunas mujeres) es un modelo irreal, que no nos representa ni de chiste y que realmente no es el cuerpo ideal de mujer. Es un prototipo impuesto por las grandes industrias capitalistas de la moda: no por la naturaleza. Son precisamente esas que llaman XL las de cuerpo real.
O sea: que las revistas necesitan especiales para hablar de las mujeres normales mientras mes a mes nos venden que esas que no comen más que zanahorias (“no, si yo como de todo” dicen, pobrecitas, creen que nos engañan) son los cuerpos a los que debemos aspirar. Solo nos sacan ropa para anorexicas y luego nos hacen artículos rollo: tallas XL, las mujeres con curvas están orgullosas.
¿ Orgullosas? ¿ Qué clase de gilipollez es esa? ¿ Acaso no somos personas con un cuerpo sano y natural las de XL? No estoy orgullosa ni nada por el estilo: soy como soy. Orgullosas se han de sentir las que mes a mes redactan como ser una sílfide tirando a spaghetti, orgullosas de ser tan hipócritas y hacer tanto daño a la causa feminista.
Me encantaría ver una a una a todas las que escriben sobre esto en las revistas. Me encantaría ver su día a día. Qué comen, qué hacen. ¿ Son ellas acaso modelos de algo? ¿ Entonces, por qué no escriben sobre las mujeres normales? ¿ Por qué excluir a la XL? Esas son las primeras enemigas de las mujeres: las mismas mujeres que consideran que han de escribir a parte sobre las mujeres XL. Es el primer paso a perpetuar el machismo entre nosotras mismas.
¿ Que si se me ha ido la olla? Para nada. ¿ Por qué tengo que leer el mes pasado una entrevista a Adele que se utiliza para decir que las mujeres con curvas también están contentas? Dicen incluso que hay vida más alla de la 42: ¡¡ pues claro gilipollas!! Yo tengo una 46 y aún vivo y coleo preciosas.
Vida más allá de la 42… cuando lo leí casi me da un infarto. Claro, que se me ha olvidado que si no tengo una 40 tengo que pedir perdón por existir: ¡¡ Eh mundo!! Perdón!!! Tengo una 46!!!!! lo siento, no sé ni cómo no me sacrificáis!!! Lo que hay que aguantar…
Y todo esto lo leen miles de mujeres que se rallan por su peso como si eso fuera el secreto de su éxito. ¡¡ Jamás lo habéis de permitir!! Que vosotras tengáis una 40-42-44 etc… que os salga la molla, eso no os ha de hacer sentir mal. Hay muchas más cosas importantes en la vida. Pensadlo un momento: ¿ tenéis salud? ¿ Sí? ¿ y qué importa la talla entonces?
Luego están las revistas que critican directamente a los cuerpos de las famosas. Eso ya me parece lo más rastrero todavía. Es que me encantaría ver a las que redactan eso. Me encantaría verlas para reirme de ellas como se rien ellas de la que tienen 4 kilos de más o una arruga en la pata de gallo. Esto no solo hace daño a la salud mental de las mujeres, sino que empuja a criticar a la gente por su cuerpo y a reirse a su vez de que no sean las famosas perfectas. ¡¡ Por supuesto que no lo son!! ¿ O qué créeis que somos tontas? Claro que lo sabemos. No hace falta que nos digáis que han ganado tres kilos para reiros de ellas.
Y todo venía de un especial de SModa para tallas XL. Chicas XL como yo: salgamos a la calle y pidamos perdón al mundo por ser mujeres normales, está visto que es algo tan difícil de encontrar (una mujer talla XL) que nos han de dedicar un número a parte como si fuéramos apestadas.
Lo que hay que aguantar…

Anticoncepción sin hormonas: regreso al pasado

Parece que todo en España tiene un aire dictatorial que tira para atrás. Y no me refiero a las medidas económicas, que eso es harina de otro costal, sino a ciertas prácticas soicales que con esta oleada de derechas nos están queriendo implantar. Quizá es exagerar pero el anuncio de la anticoncepción sin hormonas de Clear Blue me pareció un regreso al pasado digno de una pelicula de ciencia ficción. No soy una defensora de las píldoras anticonceptivas (no me gusta hormonarme) y abogo por el preservativo siempre, ya que no solo es el único anticonceptivo que evita las enfermedades de transmisión sexual, sino que también no es invasivo en el cuerpo de la mujer y si se rompe, puedes obrar inmediatamente para evitar el embarazo, ya que lo ves.
Volver a esta cuenta de la vieja, al método ogino, es casi denigrante para la inteligencia femenina. Podéis leer en el otro artículo que hablé de este tema, que un ginecólogo me dejó un comentario diciendo que las mujeres solo somos fértiles 6 días al mes y el resto, infértiles. Yo no soy ginecóloga pero como mujer que no quiere quedarse embarazada, siempre me he informado de todos estos temas desde fuentes especializadas y puedo decir que es la primera vez que oigo esto, por lo que no puedo darle credibilidad. Es más, yo no voy a ser la tonta que lo compruebe. Ni eso ni lo que dice ese cacharro de Clear Blue. ¿ Pero en qué cabeza cabe?
En épocas pasadas, en aquellos años 20 que tan lejos nos quedan, un señor médico dijo que si contabas desde que te viene la regla, hay unos días que eres infértil y otros no. En teoría, el fallo de este método es del 20%. O sea, que de 100 mujeres que seguían esto, 20 se quedaban embarazadas. Como os he dicho, no seré la tonta que pruebe esto. Y escribo otra vez porque desde que hice ese post muchas chicas han llegado a mi blog precisamente buscando este información.
Repito: no soy ginecóloga, soy arqueóloga, pero soy mujer y sé de qué hablo cuando os digo que nunca jamás os fiéis de estos sistemas de antioncepción, porque no son fiables. No me creo que haya días que somos infértiles y no seáis vosotras quienes probeis esta chaladura. Todos los días hay una pequeña probabilidad de que nos quedemos embarzadas. Hay días que esa posibilidad es un 1%, pero la hay. Nunca os fiéis de esto porque las que os quedaréis con el bombo seréis vosotras y las que tengáis que cargar con el crío, seréis vosotras.
Si alguna ginecóloga lee esto, me encantaría oir su opinión. ¿ Vosotras aconsejaríais este tipo de anticoncepción a vuestras pacientes? ¿ Realmente nos podemos fiar?
Yo no me arriesgaría a usar un métido anticonceptivo que no tiene ningún tipo de barrera física contra los espermatozoides. Yo realmente pensaba que las mujeres habíamos dado el salto de nuestra vida con la anticoncepción y ahora nos encontramos con esto: el método ogino informatizado. Algo que casi considero inaceptable. Y lo que me parece fatal ya es el anuncio: me parece deplorable el razonamiento que hacen. Pero bueno… espero que no convenza a nadie. Realmente me ha encantado que las chicas hayan llegado hasta mi blog buscando esto: yo no soy profesional, pero os aconsejo que busquéis consejo profesional siempre, como he hecho yo toda mi vida, que no os dejéis engañar por la publicidad y que penséis siempre que las que os quedaréis embarazadas seréis vosotras.

Higiene del lenguaje: Un flaco favor al feminismo

Leo sorprendida en el blog “Mujeres” de El País una entrada que me ha dejado flipando. La podéis leer aquí.
El periodista da un toque de giro a la noticia con un titular un poco apartado de las declaraciones originales, que se pueden leer en el artículo.
Como feministas sabréis que no somos bien vistas en el mundo en el que vivimos, porque hoy en día lo puedes hacer y decir todo excepto que abogas por la igualdad total de los sexos y te saltas los semáforos machistas que aún nos tienen bien impuestos (de esto hablaremos otro día).
Así que como sabemos, ser feminista ya es muy difícil, Pues basta que desde un blog que se considera “algo” feminista (porque yo no lo puedo considerar feminista como tal, es demasiado políticamente correcto) alguien desvaríe tanto un titular para atraer lectores, haciendo creer una idea que si lees, no es del todo cierta.
Yo considero que el médico habla por los que no tienen ni idea de qué es ser médico y que se dejan atraer por los tópicos, no desde su voz propia. Y distorsionar esto ya da pie a los comentarios tipo: que las mujeres siempre quejándoos, que si todo lo veis a vuestra manera, que si esto que si aquello. No queridos, esto lo ha escrito un hombre, ¿ en un ataque de querer contentar a las mujeres? No lo sé. Quizá ni fue él quién puso el título, sino otra persona que le dijo que eso sonaba mejor.
Solo sé que leer este tipo de artículos nos hacen más daño a las mujeres que nos ayudan, porque somos tan inteligentes de saber que no se refería a él sino a los que no saben de qué va su profesión. Y mirad que yo soy primirada pero realmente, no encuentro la ofensa por ningún sitio. Leed el artículo y juzgad vosotras y vosotros al respecto.
Por otra parte, tanta queja: ¿ cuántas series de TV de médicos y médicas y enfermeros y enfermeras que son un putería y nadie se ha quejado tanto?
Pues eso.
A ver si nos concentramos.

La menstruación

Hoy quiero hablaros de algo que todas sabemos perfectamente qué es.

Desde el día que nos viene hasta el día que nos desaparece, la regla marca nuestra vida, nos visita cuando quiere, nos tranquiliza con su llegada, a algunas en algún momento de su vida les decepciona su aparición… es algo que en nuestra adolescencia nos avergüenza, algo que no solemos contar a las demás, algo que nos descoloca porque sabemos que ya hemos pasado la barrera. Ya somos mujeres.

Y cuando digo mujeres uso esa palabra en como contrario a niña y nada más. Las féminas sabemos que algo ha cambiado, que ya no somos las que éramos, que nuestra vida va a estar marcada de alguna forma cuando cada mes nos visita esa amiga nuestra. Incluso le ponemos motes, eufemismos varios o nos lo callamos, vamos al instituto con mil compresas, preocupadas por manchar.

Y es que en contra de lo que les pasa a los hombres, las mujeres sabemos perfectamente cuál es el día de nuestra vida en que la infancia pasa al olvido. Normalmente coincide con que estamos rodeadas de niñatos y de ahí a que nos sintamos raras, que no encontremos conexión con quien nos rodea, que los niños de nuestra clase no sean más que eso, niños. Si dicen que ser madre te vuelve de repente en una persona responsable (aunque me temo que eso es una falacia) cuando la regla aparece en tu vida ya sabes que nada volverá a ser como antes. Ahora eres responsable de tu cuerpo, de estar pendiente de cuándo te viene, de no manchar, de esperar su llegada, de contar los días que te quedan. Ya no eres una niña. Pero tu entorno no lo sabe.

Supongo que todas tenemos historias que contar de la regla. Los primeros meses, al menos en mi caso, fue algo raro porque fui de las primeras de mi clase (creo que la primera) cuando acababa sexto de EGB. Al año siguiente empecé primero de ESO y creo que fue por aquellos meses cuando me aparecieron las primeras reglas (porque como sabéis, no viene un día y ya es regular siempre). Fue a los 12 años. Claro, yo no sabía si las demás les pasaba esto, yo no hablaba de nada. Poco después supe que a mi entonces mejor amiga, también le había venido. Tenía yo una forma de saber a quiénes les había venido ya: a las que tenían los pechos más desarrollados. No sé qué base científica tiene eso pero yo no me equivoqué con ninguna.

En fin, que la regla es algo normal pero de la que no se habla. Hace unos años se presentó un documental que se llamaba La luna en ti, que trataba de este tema: de los tabús y demás mentiras que se han vertido sobre la regla con el paso de los siglos.

Cuando yo tenía 15 años mi tía no me dejaba hacer según qué cosas porque la regla la cortaba. Yo soy joven pero aún en los primeros años de tenerla me encontré con estas creencias: había quien te decía que no te podías lavar, que no podías tocar según qué alimentos, que no podías hacer ejercicio, que no sé qué, que no sé cuanto. Yo siempre sospeché que eran creencias infundadas pero no fue hasta más mayor que me di cuenta de lo que pasaba.

La menstruación ha sido siempre una de las mayores incógnitas para los hombres. Y nos vamos a remontar a muchos siglos atrás. Ya desde la época griega y romana, la menstruación se vio como algo malo. Los hombres, envidiosos de la capacidad procreadora de la mujer, ignorantes de la realidad de su cuerpo que sus estúpidos ojos no sabían o no querían ver (me vais a perdonar, los griegos son mis favoritos pero las cosas como son) utilizaron la regla como un arma contra la mujer. La mujer que menstrua es impura, no hay que tocarla, es un castigo de los dioses. Incluso hubo quien dijo que era semen impuro que se había quedado dentro de la mujer pues era un hombre mal formado.

A veces pienso qué diría Aristóteles si supiera que los fetos son todos mujer y que luego se convierten en hombre o se mantienen como mujer. Ellos, tan pagados estaban que las mujeres eran hombres que se habían formado mal.

Sigamos. El cristianismo no mejoró las cosas. En el Antiguo Testamento se puede leer que la mujer con la regla no se puede tocar, que es una especie de demonio, que no puede ir a los templos, que si un hombre la toca también es impuro (tocar de tocar con la mano, simplemente) pero la impureza del hombre se acaba con la noche. Estas creencias cristianas se han dado hasta hace cuatro días que digamos y han sido seguidas y creidas por muchísima gente.

Hoy en día las mujeres tenemos que hacer una cosa por todas las que han vivido antes que nosotras: tenemos que normalizar la regla como algo natural, algo beneficioso para nosotras. Tenemos que hablarles a las adolescentes con libertad, pero sobre todo, a los hombres. No me importa que ellos no quieran escuchar porque yo se lo contaré igual. Creo que es muy importante que los hombres sepan qué nos pasa en el cuerpo, cómo funciona esto, para que nos dejen de llamar enfermas o que nos señalen con el puñetero síndrome premenstrual. Para que muchos de ellos nos dejen de ver como quejicas, para que no se nos tache de histéricas: tenemos que hablar con naturalidad y tener muy claro que no hay nada de qué avergonzarse.

En algunos lugares, lo habréis oído, los empresarios (oh qué raro, son tíos) ponen pulseras o diademas a las empleadas con la regla para saber que van más al lavabo. Mirad: esto no es solo machista sino que es de un sistema esclavista capitalista donde la mujer no es ni tratada como persona, sino como una mierda que no tiene ni derecho a ser mujer. ¿ Que vamos más al lavabo cuando tenemos la regla? ¿ Y qué? Les diré a estos empresarios ignorantes, aunque sea echar piedras en los tejados de estas pobres mujeres, que algunas vamos más al lavabo después de la regla, pues al desaparecer la retención de líquidos, meamos más. ¿ O es que no lo sabían estúpidos esclavista?

Y chicas, siempre que os duela la regla pensad lo que yo: con esta regeneración de la sangre que sufrimos cada mes, conseguimos el mayor secreto de nuestra longevidad, pues la renovar la regla nos da más vida.

El culo de la Kardashian

A esta tipa se le puede criticar por muchas cosas (por no dar palo al agua, por vender su intimidad sin la menor vergüenza, por estar hecha de plástico) pero no su culo.

Leo estupefacta en la página de Face de Cuore, que están “ojipláticos” con el culo de la Kardashian. Las fotos las podéis ver en Cuore, yo os pongo otra:

¿ Qué os parece?

A mí, así de bote pronto, se me ocurren varias cosas que decirles a los de Cuore y al mundo entero:

  1. Criticar un culo así solo se me ocurre que puede ser de un envidia insana. ¿ Por qué? ¿ Alguien recuerda aquella envidia de pena de la que se habló hace ya mil años? Pues algo así: la sociedad nos dice que seamos delgada, que es el cuerpo 10, pero todas sabemos que no es verdad. Muchas tragan esta tontería, no sé por qué, pero todas sabemos que estos culos son los que vuelven a los tíos locos, son los culos que les gustan y que un culo redondo, un poco grande, respingón, gira la cabeza de todos los tíos. Y queridas amigas de las dietas y engañadas del cuerpo 10: este culo no se consigue matándose de hambre. Este culo es alegría y sino, preguntad.
  2. Desde una revista con lecturas que tendrán ese culo y más grande, me parece fatal criticarlo. Porque muchas poseen ese culo y no es criticable en absoluto. ¿ O es que os pensáis que estáis en posesión de la verdad y que vuestro culo es genial?
  3. Este es un verdadero culo de mujer sensual.
  4. Volviendo a lo de antes: este es el culo que gusta a los tíos, sino preguntad.
  5. Vamos a madurar un poco y a ser conscientes de que el cuerpo de la Bundchen no es el cuerpo 10, que no lo es el de las delgadas modelos de Victoria Secret ni ninguna de esas. Este es el cuerpo de una mujer: seamos capaces de admitirlo y dejar de caer en esas mentiras impuestas por nosotras mismas.

Las mujeres que escriben también son peligrosas

Había oído hablar mucho de este libro y hace unos días lo cogí en la biblioteca. “Las mujeres que escriben también son peligrosas” es la segunda parte de “Las mujeres que leen son peligrosas” (libro que ahora me estoy leyendo) y que ofrece una rápida visión sobre la mujer escritora y una pequeña biografía de las más famosas.

Su lectura es placentera y lo que se extrae de ella aún más interesante:

El primer pensamiento a destacar no me llamó la atención por novedoso, sino porque es algo que siempre digo y pienso: tener hijos limita la capacidad de la escritura de las mujeres. Solo cuando se ven liberadas de la crianza de los hijos (sobre todo en número y en partos con pocos intervalos) las mujeres pueden ocuparse de escribir. Debemos resaltar que las escritoras George Elliot, Jane Austen y las hermanas Bronte, no tuvieron hijos. Antiguamente la unión a los niños era mayor que hoy día y esa falta de tiempo absoluto para una misma minó las aspiraciones de más de una. Aunque este no sería el único cambio: tras la industrialización muchas señoras pudientes vieron aumentar su tiempo libre con las nuevas comodidades de la época. Las señoras ricas comenzaron a tomar la pluma.

El segundo es una frase de Marie von Ebrer- Eschenbach (1830-1876) que dice que el feminsimo surgió cuando las mujeres aprendieron a escribir. No sé si el feminismo nació en ese mismo momento pero sí que fue el primer paso a la independencia de las mujeres y a la reivindicación de nuestros derechos. Leer, culturizarnos, cultivarnos es lo mejor que podemos hacer por nosotras mismas.

Y como no! La novela. Género femenino según muchos las mujeres han escrito verdaderos hitos de la literatura. Lamentablemente, no con tanta credibilidad como los hombres: ¿ por qué Jane Austen es literatura para mujeres pero Victor Hugo es para todos? ¿ No está la gran literatura destinada a todos los públicos?

Siguiendo con mi lectura, me encuentro con la filosofía de Florence Nightingale, quien dijo: ninguna mujer tiene ni 30 minutos en los que ser ella misma sin hacer nada que escandalice o ofenda a alguien. ¿ No estamos siempre limitadas por lo que digan de nosotras los demás? Creo que esta frase es brutal.

Y por supuesto, están las críticas a la mujer: que si la profesión a desarrollar es la de tener hijos, que si las mujeres no pueden predicar, escribir ni hablar en público (según una epístola de San Pablo) o voces como la de el barón von Knigge (del siglo XVIII) abogaba por prohibir la literatura como profesión a las mujeres.

Así que nada, si os apetece ojearos el libro estoy convencida de que os encantará!!

 

 

Nos tratan de idiotas: el método ogino modernizado

Vamos a partir de la base que toda mujer en edad fértil (y sin problemas de fecundación serios) puede quedarse embarazada incluso el día que le viene la regla. Obviamente las posibilidades ese día son muy pocas, casi cero, pero las hay.

Continuemos con la explicación del maravilloso método ogino que tantos niños trajo al mundo: contando los días del ciclo, hay algunos en los que eres más fértil y si lo haces sin protección tienes todas las posibilidades de quedarte. El resto de días eres menos fértil y lo puedes hacer sin anticonceptivos. Vamos, una gilipollez si lo utilizas como anticonceptivo porque de anticonceptivo no tiene nada: en todo caso sirve si te quieres quedar embarazada.

Y ahora, en nuestro amado siglo XXI que todo lo tenemos, que todo lo conocemos, nos quieren vender esta m***** de método anticonceptivo . ¿Anticonceptivo? ¿ Pero de qué estamos hablando? ¡ Si esto es más antiguo que el ir a pie!

Desde mi humilde opinión diría que esto es publicidad engañosa, porque lo de decir que es anticoncepción sin hormonas, queridas mías, anticoncepción sin hormonas solo se me ocurren dos: preservativo o abstinencia. Anticoncepción. La misma palabra lo dice: poner un método para no quedarte embarazada. Hacerlo “a pelo” cualquier día del mes es ya un riesgo para quedarte.

Realmente y como todas sabemos, tenemos unos días en los que somos más fértiles y otros menos, pero vender algo que no pone barrera física alguna a la concepción del óvulo como producto anticonceptivo, es un insulto a la inteligencia de las mujeres.

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Todas sabemos cuáles son los mejores anticonceptivos. No os engañéis con estas chorradas

Pero ellos se lavan las manos. Leed este extracto: “El Monitor de Anticoncepción Clearblue ofrece una fiabilidad del 94% cuando sigues las instrucciones correctamente y como único método de anticoncepción. Esto significa que si 100 mujeres utilizan el Monitor de Anticoncepción Clearblue  durante un año, se espera que 6 se queden embarazadas porque hayan mantenido relaciones un día en el que el Monitor de Anticoncepción Clearblue mostró incorrectamente que no tenían riesgo de quedarse emabarazadas (día verde)”. O sea, que las que se queden será porque han mantenido relaciones cuando el monitor no era verde, o sea, que han desobedecido a esta máquina de no hacer hijos. No tiene nada que ver que fuera de los tres/cuatro días más fértiles una mujer se pueda quedar embarazada igual, no. Es que no ha hecho caso a la máquina.

¡ Es que manda narices! O sea, venden algo como anticonceptivo, algo que no lo es, que se basa en una premisas solo aplicables a la fecundación y si te quedas embarazada es que eres tonta y lo has hecho cuando estaba rojo.

Este cacharrito no es más que la cuenta de la vieja para engañar a las mujeres.

Pero hay algo mucho peor que la ignorancia de la propia fertilidad en las mujeres adultas: la ignorancia en las mujeres jóvenes. Éstas pueden ver esto y decir: es de coña! lo hago sin preservativo ni nada!! Ellos se excusan diciendo que esto es solo para parejas estables. Se conoce que tú al tener pareja estable haces que el cacharro funciona mejor, si no la tienes, no va tan bien. Si, ya sé que es por lo de las enfermedades sexuales, pero joder! Es un sistema para parejas “estables”, vamos que te están diciendo: mejor que tengas pareja porque con esto te quedas preñada seguro.

Así que nada, si no queréis quedaros embarazadas usas preservativo. Yo personalmente, soy muy contraria a los sistemas hormonales. Pero de eso ya hablaremos más adelante.