Tu apellido o el mío… ¡ Que lo decida este señor!

Una de las reivindicaciones feministas por excelencia ha sido siempre el tema del apellido. Desde que el mundo es mundo (lo siento chicas, es así) ha primado el apellido masculino y todas lo sabemos porque muy pocas tendréis primero el apellido de vuestra madre. ¿ No os habéis dado cuenta de que vosotras no compartís ningún apelllido con vuestra abuela materna pero sí con vuestro abuelo paterno? ¿ Os parece justo?

La negación del apellido de la mujer siempre se ha hecho con el fin de menospreciar a la mujer y quitarle importancia en lo único que debe hacer en la vida, que es tener hijos. ¿ No os habéis dado cuenta? Miremos históricamente. La mujer que no podía tener hijos era repudidada. Debían quedarse embarazadas pronto, tener un hijo varón (cuando pienso en esto es que me llevan los demonios, ¿cómo las mujeres hemos soportado esso?) para garantizar el apellido. O sea, que lo más importante es que sirva de horno microondas pero por otra parte los hijos no tienen su reconocimiento llevando su apellido, llevan el del padre, que es el importante, el que se debe transmitir como si fuera palabra de Dios.

En otros tiempos, en Grecia o Roma, la mujer normalmente no es nombra si quiera. Solo las más famosas tienen nombre, pero siempre se refiere al resto de las féminas como hermana de, hija de, esposa de. Negar el nombre es negar su existencia, ¿ o no? ¿ No os pasa que cuando alguien os cae fatal en lugar de usar su nombre le ponéis un mote? ¿ Por qué lo hacéis? Porque le queréis anular. Tenéis que hablar de esa persona porque supone algo para vosotras pero no decís su nombre porque sería como hacerle más presente. ¿ O nunca lo habíais pensado? Con el nombre de la mujer es igual. Más adelante también fue igual. Llegando a ese maravilloso matrimonio en el que ya se adoptaba el apellido del hombre y el tuyo, a zurrir mierdas.

Esto en los Yuesey aún se estila. Así que no me tengo que ir a siglos atrás para denunciar este atentado contra nuestros apellidos.

Ahora en España se puede poner el apellido paterno o materno, el orden lo eliges tú. Y si no te pones de acuerdo, lo elige el funcionario, que ves a saber tú: si es un machista pondrá el del hombre, si es progre, el de la madre. Y tú a callar.

Si yo tuviera un hijo firmaría ante notario que llevaría mi apellido primero. Para mí sería una condición sinequanum para tener un hijo (entre otras muchas cosas). No consentiría formar parte de esta tradición obsoleta, machista, que nos ha negado el derecho del apellido, del nombre, de transmitir nuestra identidad.

Por el fin de la preminencia del apellido masculino, ponedle a vuestros hijos el vuestro primero. Porque vosotras los habéis parido, los habéis sufrido, los criáis, qué menos de que podáis firmar vuestra obra.

La insoportable levedad de las dietas de adelgazamiento

Y de antemano, esto va tanto por los chicos como por las chicas.

Es insoportable el bombardeo de las dietas en los meses de verano. Todas las revistas se llevan de insanos consejos sobre perder peso y productos milagro que harán que te quedes como la modelo que sale al lado del artículo. Todos sabemos que no vamos a conseguir esos cuerpos, primero por la genética que no nos ha bendecido a todos con las mismas siluetas y segundo, porque la fuerza de voluntad es algo que sólo sale de tu interior.

Las promesas de perder cinco kilos en los meses veraniegos aparecen en todas las esquinas. Sino abrid cualquier revista. Son dietas sin pies ni cabeza, que prohibien miles de alimentos, que mantienen una tabla rasa de comidas de las que no te puedes salir. La mayoría de ellas son engañosas.

Chicas (y chicos):

  • Para hacer una buena dieta de adelgazamiento, primero id al médico. Nada de Natur House ni cosas por el estilo. Un médico, el de cabecera, os pesará y medirá, os hará cuatro preguntas y os dará una dieta personalizada en la que podéis comer muchísimas cosas y adelgazando con salud.
  • No empecéis en junio pensando que en agosto estaréis de muerte. Eso es imposible. Lo suyo es empezar en otro momento para evitar el efecto presión.
  • Lo normal es adelgazar unos cuatro kilos al mes (si vuestro peso es excesivo) y unos dos si vuestro peso es menor. Siempre hay excepciones.
  • Los últimos kilos no son más difíciles de perder que los anteriores. Lo que pasa que el efecto “relajación” cuando nos vemos mejor impide que sigamos a raja tabla la dieta.
  • Ningún alimento está prohibido: sólo sus cantidades.
  • No pasa nada porque estéis a dieta y el sábado, de cena con vuestros amigos o pareja, coméis una comida normal en un restaurante. De verdad, no pasa nada.
  • Obsersionarse con el peso es peligroso. No te peses con asiduidad. Piensa que una dieta bien llevada te dirigirá a tu destino con lentitud pero con seguridad.
  • Lo importante no es tanto perder el peso como no recuperarlo. El problema de las dietas es que la gente las hace para perder 10 kilos… durante 5 meses!!! Luego, se sube de peso y ya estamos de nuevo. Se debe aprender a comer, por favor, es muy importante.

Dietas como la Dukan son engañosas y crean una frustración inmensa al no dejarte comer cosas que te gustan. No caigas en la trampa de esta dieta cuyos efectos sobre la salud no están aún demostrados. Sé más inteligente que las celebrities.

En los últimos años se ha disparado el número de afectadas y afectados por la anorexia. El culto al cuerpo es tan exagerado que nos hemos ido por los cerros de Úbeda. Aprender a comer, ampliar los tipos de alimentos que consumimos, aprovecharnos de la dieta mediterránea… tenemos mil posibilidades para estar sanos y en forma, comer con responsabilidad, vernos bien y no sólo por fuera, pues una buena dieta nos beneficia en los resultados en análisis de sangre y previene futuras enfermedades.

Eso sí, si un día te apetece una pizza, te la comes y punto. No hay nada más insoportable que estar al lado de alguien que nada más sentarse en la mesa ya está hablando de que está a dieta y esto no lo come. Es insufrible.

Y creedme: sé muy bien de lo que hablo.

Jane Austen

Sería totalmente inapropiado catalogarla dentro de las feministas pero sería totalmente injusto dejarla fuera de sus filas. Jane Austen representa, a su manera, uno de los primeros referentes de la independencia femenina.

Le tocó vivir una época en la que lo mejor que te podía pasar era que te casases con un tío lo más rico posible y tener al menos tres o cuatro críos o crías que a la vez se pudieran casar con gente aún más rica. Los matrimonios normalmente estaban concertados aunque siempre quedaba un hueco para el amor.

¿ Por qué la considero un peldaño de la independencia de la mujer? Primero por su insistencia en la escritura, en hacerla su profesión y en vivir de ella. Pocas en su época podrían haber luchado por este sueño. Ella lo intentó, lo persiguió, desoyó a su familia en cuanto a lo que una mujer debía ser. Pero no se le pueden pedir peras al olmo y sus heroínas son románticas señoritas que alcanzan la mayor felicidad al encontrar un amor tan puro como sus corazones. Debo admitir que mi imagen del amor se aproxima bastante a lo que Jane escribió: sentimientos que van más allá de la diferencia de clases (Orgullo y Prejuicio), nuestras propias intenciones (Emma), que pasan por encima de los años y los cambios (Persuasión). Sus amores son puros y siempre resultan triunfadores. Ella describió lo que las mujeres de su época vivían y a veces no sé si fue consciente del importante testimonio que nos ha dejado.

Nos enseñó los entresijos de su época y nos ha transmitido a la perfección como vivían las mujeres de su época. Pese a todo el romanticismo, deja bien claro que el papel femenino es un cero a la izquierda, que de ellas se espera que canten y pinten sólo para tener algo con lo que pasar el tiempo mientras sus maridos están en Londres por negocios. Ella fue consciente de esto y también buscó su amor.

Como se refleja en la película que se rodó sobre su vida unos años atrás, Jane se enamoró de un tal Tom Leffroy que no pudo corresponderla con un compromiso de matrimonio. Este chico no poseía demasiado dinero y jamás pudo casarse con Jane, quien ardía de amor por él. Es bastante conocido el hecho de que ella enviaba a su hermana Cassandra decenas de cartas explicando su día a día y cuando Tom entró en su vida siguió escribiendo a Cassandra todo lo que sucedía. Es una pena que su hermana fuera tan impresionable que quemaba todas las cartas según las leía según ella, por lo subidita de tono que eran. Hubiera sido increíble leerlas.

Jane no se casó. No tuvo hijos. Cuidó de su muchos sobrinos y sobrinas y sin poder saber qué pasaba por su mente, creo que soñó siempre con Tom. Testimonio de lo que podría haber sido es Persuasión, una novela de madurez, distinta a todas las demás donde una chica de 28 años que ya no cuenta con casarse, recibe la visita de un viejo amante. Me parece la más personal de todas, la más interesante y la que más nos dice no sólo de ella, sino del momento histórico.  Os la recomiendo.

No encontramos a otra autora como ella de la misma época, ni anterior. Que alguien me corrija pero ¿ hay otra mujer anterior de la que se guarden varias novelas? Sé que hubo alguna mujer escritora por entonces, pero no ha llegado hasta nuestros días ni tantas novelas, ni tantas traducciones a tantos idiomas. Ella es la única que ha sobrevivido a los siglos.

De haberse podido casar seguro que lo hubiera hecho y no podemos culparla por ello. El feminismo era algo que ni existía aún. La revolución francesa había sembrado algunas reivindicaciones pero poco o nada habían calado en la población. Lo que sí que sé es que Jane escribió cuando las mujeres no lo hacían, se rió de las chicas tontas, siempre intentó que sus heroínas tuvieran un poco de cordura, quiso dar una oportunidad a las pobres pero ricas de espíritu y abrió un camino del que nunca nos vamos a desviar.

AAAAAAHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Espero que podáis sentir mi grito de agobio!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Pregunta: ¿ POR QUÉ CADA SANTO DÍA SE PUEDE LEER EN LOS DIARIOS DE ESTE, NUESTRO PAÍS, UN ARTÍCULO SOBRE MACHISMO, VELOS ISLÁMICOS, BATALLAS SOBRE EL PAPEL DE LA MUJER, ESCLAVISMO FEMENINO Y DEMÁS GILIPOLLECES?

Mi estado de desesperación viene de haber leído este artículo que os recomiendo encarecidamente. No se puede abrir un diario sin que cada dos por tres aparezca esto. Y me parece algo inaceptable!!!!!! Es que me cabreo!!!!!

¿ Cómo se permiten en este país que se cuelen libros así? ¡¡¡ Por favor!!! No se debe tolerar ni por un segundo que esto pise ningún país del mundo. Ya hablé de esto en otro post pero es que no me gusta en absoluto este tono que está tomando el papel de la mujer. Si ya nos cuesta erradicar la violencia de género entre personas nacidas en España (vamos a decirlo así), controlar los abusos que cometen los extranjeros, que vienen aquí promulgando una filosofía 1/ machista 2/anacrónica 3/denunciable 4/misógina 5/inaceptable 6/despreciable 7/totalmente contraria a las libertades con las que todo ser humano nace, es ya casi imposible.

Estas mujeres están sometidas a unas ideas de las que no pueden escapar, se sienten completamente desamparadas porque nunca se ven capaces de denunciar, viven otra realidad en un país extranjero. Me indigna que haya gente que escriba esto, que se atreva a promulgar semejante bestialidades.

Aix… ¿ cuándo todas las mujeres del mundo conseguiremos la plena igualdad?

El oficio más antiguo del mundo

Cada vez que oigo esta frase para hablar de la prostitución me da un asco que no puedo aguantarlo. ¿ Simple frase hecha o algo más que eso?

Al decir que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo predisponemos que la primera transacción económica que se hizo en el mundo fue que alguien aceptó tener relaciones sexulaes con otro alguien. ¿ Puedo cambiar el primer alguien por mujer y el segundo alguien por hombre? O sea, que el primer negocio del mundo fue que una mujer se dejó hacer lo que fuera por un salido.

Me repatea lo que insinua esta frase por lo que ya he comentado: ¿ nadie hizo otro negocio que no fuera el sexo? Yo diría que el oficio más antiguo fue el de ganadero o si me lo permitís, el de cuidador de niños y ancianos. Está demostrado que los bebés y la gente discapacitada habría sido cuidada por otras personas mientras el resto recolectaba comida. Pero no, estas profesiones no degradan a la mujer.

Para más inri, Cuatro y sus Callejeros han alzado a la prostituta al estatus de estrella televisiva en unos programas que me dan más rechazo que aprovación. La prostitución no es algo que debe enseñarse como un mono de feria: es una lacra para la sociedad y a quien se le ha de perseguir son a los chulos y a los clientes y por supuesto, prohibirlo.

La prohibición de la prostitución debe conseguirse en España. Una prohibición absoluta a que alguien pueda hacer eso con su cuerpo porque no nos engañemos, dos o tres lo disfrutarán pero muchas van ahí obligadas, por redes de trata de blancas. Pocas estarán abiertas de patas ante semejantes individuos por gusto. Lo que pasa es que muchos hombres se creen que todas somos unas putas y que por pasta nos pasaríamos por la piedra a cualquiera. Y como las leyes las hacen los hombres, pues así nos va.

Cuidemos el lenguaje, no usemos expresiones tan peyorativas, acabemos con la prostutición y démosnos un futuro libre de ataduras sexuales, de connotaciones despectivas y sin hombres tan insignificantes que tengan que pagar por follar.

Por qué soy feminista

Nunca me interesó el feminismo. Jamás me involucré en su pensamiento, sus reivindicaciones… la verdad es que no me atraía en absoluto. No recuerdo el día que lo empezó a hacer. Pero ahora que lo soy me doy cuenta que feminista he sido siempre.

Me he dado cuenta que nunca he querido casarme, que si alguna vez dije algo fue simplemente porque cuando eres adolescente crees que harás lo que hace todo el mundo, pero nunca sentí esa necesidad. Nunca he tenido instinto maternal, siempre me ha dado grima dedicarme a una persona, pues mi independencia es tan grande que no quiero ni depender de nadie ni que nadie dependa de mí.

Ahora miro atrás y veo como para mí estudiar y formarme ha sido lo primero. Como nunca he dejado a una amiga por un chico. Que siempre he defendido mi pensamiento, que me aburren las conversaciones típicas de mujeres, como las que tienen que ver con cotilleos de famosos, de cocina, de limpieza, de todo eso. Que no me siento cómoda entre ese mundillo que se supone femenino.

En la carrera veía desigualdades entre ellas y ellos. Supongo que fue el primer escalón que subí. Me indignaba que podías dar siglos y siglos de Historia y que no se mencionara a ninguna mujer porque nosotras, en Historia, no hemos pintado nada. La carrera me cambió. Empecé a ir a seminarios feministas y a darme cuenta de que la sombra del hombre es muy alargada.

Pero creo que el punto definitivo que me ha hecho revelarme de una forma más agresiva es el hecho de que a mi edad (26) se empieza a esperar de mí cosas que no quiero, como que vaya a formar una familia y que deje mis ilusiones. No es que tenga una familia super carca pero están chapados a la antigua y yo soy la que está abriendo camino: porque esperan que tenga hijos y todo eso, no entienden que salga con mis amigas con cena y discoteca, porque ellos a esta edad ya tenían otra vida.

Pero el siglo XXI nos da más oportunidades que nunca y no debemos desaprovecharlas. No tenemos que tener hijos porque sea lo que se ha hecho siempre, no tenemos que ocupar los llamados trabajos para mujeres porque sea lo que se nos ha reservado, no tenemos que casarnos, que someternos a la tiranía del hombre, no tenemos por qué saber cocinar, ni combinar bien la ropa. No tenemos que ser los títeres que salen en las revistas. Debemos romper con todo y ser lo que queremos ser sin soportar ni tolerar ni un comentario machista.

Y ahora lo que sucede es que no entiendo que las mujeres no sean feministas. No me puedo entender con las que se casan con toda la pompa, las que no se cultivan, con las que solo piensan en sus novios, con las que no leen, las que no tienen nada que ofrecerme a parte de sus chorradas.

Y esto es lo que hay.

Conciliazión. Ese sueño imposible

Conciliar es imposible. Conciliar a grandes rasgos, en general. La mayoría de mujeres no lo pueden hacer. ¿ Digo mujeres? ¿ No digo hombres? No, como dice Homer Simpson: “yo sólo soy el padre, no puedo cuidar de ellos”. Yo soy una gran defensora no de la conciliación, sino del: si has tenido hijos, no te quejes. ¿ Acaso no sabemos lo que pasa? Pues aún así las mujeres tienen hijos y luego lloran de que no encuentran trabajo. Chatas, ¿ aún no sabéis que los hijos los cuidan las mujeres? ¿ En qué mundo vivís? Sólo unas pocas afortunadas pueden conciliar y eso hay que saberlo. ¿ Y qué pasa? Que la mujer es siempre quien cuida de los hijos. Es así. ¿ Qué se puede hacer? No lo sé, pero me temo que es tarde para eso.

Los hombres dan por sentado que la mujer dejará de trabajar para cuidar los hijos. Pero las mujeres de hoy no son como las de antes y muchas quieren seguir progresando profesionalmente. Acceden, se quedan en casa y a los treinta y muchos este mundo del hoy es ayer se las ha merendado profesionalmente hablando. ¿ No lo sabíais? ¡ Por favor!

Y esto viene de otra de las grandes luchas feministas, que es que la mujer tiene peores condiciones laborales y claro, si alguien debe dejar de trabajar es ella, que cobra menos. Y al hacer esto sigue perpetuando nuestro papel eterno de madre sacrificada que lo deja todo por los niños y eso no lo podemos consentir.

¿ Queréis ser madres? Sedlo. ¿ Queréis ser profesionales? No dejéis el trabajo por cuidarlos. Esto es así y la que no le guste que no juegue. ¿ Ahora tenemos las demás que preocuparnos por ellas? Yo es que no lo entiendo. Es injusto, de acuerdo, pero el mundo de hoy es así y ya no hacemos nada para cambiarlo. Vivimos en un sitio donde te quedas desfasado en cuanto llega la nueva actualización de cualquier programa de ordenador. Muchas mujeres han creído que jugando el papel de madre, de bondadosa y demás, el mundo entero se dará cuenta de que somos angelicales, que somos buenas y todo eso. ¡ Pero no! Si siempre hemos hecho lo mismo y aún tenemos lo que tenemos, mejor es que establezcamos nuevas reglas.

La mujer es la que deja de trabajar si hay que llevarlos al médico y demás urgencias. Los hombres no. Con ellos no va la cosa. Y ellas tragan y apechugan viendo como aquellos años en los que estudiaron por un futuro mejor se van por donde vinieron. Me parece que todos sabemos en qué mundo vivimos. Es como todo, si dejas que se te suben a la chepa, lo harán siempre. Si todas vamos haciendo esto a los hombres les estamos diciendo que lo haremos siempre. Y eso no. Si queréis hijos, no dejéis de trabajar. No se me ocurre nada peor para que el feminismo no avance.

Vivir en Barcelona: que alguien me persigue!!

Inaceptable. Y me vais a permitir la retahíla: si ya nos ha costado hacerle entender a los hombres de España que nosotras no somos sus esclavas (léase lo que hemos tenido que luchar para eliminar de nuestro país las premisas que se pueden leer en el post anterior a este) imaginad lo que nos va a costar hacerlo con los de afuera. Sí, diré la palabra, con los immigrantes.

Es que hoy he tenido una “agradable” experiencia con un hombre de aspecto árabe/musulman, como lo queráis llamar. Me ha seguido un trocito cuando iba a casa de mis padres a comer y me ha comenzado a decir que quiere conocerme, que me fuera con él un rato, que era muy guapa, y patatín y patatán. Después de decirle que me dejara en paz con la cara más borde que tengo me he tenido que cambiar de acera. Yo pensaba que los años en los que los tíos nos trataban como objetos estaba un poco alejada de la España actual pero me temo que están llegando comportamientos inaceptables para las mujeres de más allá de nuestras fronteras.

Y ahora me diréis: ¡¡ alá qué dices!! ¡¡ exagerada!! Pues no, que lo sepan todos y todas: ESTOY HARTA DE LOS ÁRABES/MUSLMANES/MARROQUÍES QUE SE CREEN QUE YO SOY UN TROZO DE CARNE Y QUE ME PUEDEN TRATAR COMO TRATAN ELLOS A LAS MUJERES DE SUS PAISES.

Ya está dicho. ¿ Xenófoba? ¿ Racista? Que me digan lo que quieran, estoy hasta el moño de ellos. En un 80% (porque soy consciente de que hay excepciones) todos me miran como si fuera una carne en un aparador y de ellos, más de 60% han intentado hablar conmigo como si yo fuera una cualquiera. ¡ Qué coincidencia! Esto no pasa con los hombres de otros lugares.

¿ Y qué pasa? Estoy cansada de no poder decirlo abiertamente. Muchas de las que quizá se escandalicen de lo que puedo decir realmente, no viven esto. Pero es así. Ellos se creen con toooooooooooooodo el derecho a tratarnos como queramos. Hay uno que cada día me tiene que soltar una cochinada cuando salgo del metro, los que me miran con cara de salidos cuando llevan a sus mujeres tapadas hasta las cejas a su lado. ¿ Que los demás no miran? ¡ Y tanto! Pero los que se creen con el derecho de asaltarnos en cualquier momento son ellos. Y la que me diga que no, le invito a venir cada día conmigo en el metro.

El velo

El otro día leí en un diario que una chica de 15 años había empezado a usar el burka por su propia decisión y que le habían echado del instituto porque así no podía ir a clase. Ella se queja porque no le dejan ir vestida de esa guisa y se auto condena a la ignorancia por no ir al instituto. Y días más tarde encuentro esta entrada en un blog de El Mundo, en el que Cayetana Guillén Cuervo, poseida por un ataque de demencia supina, defiende lo indefendible: que qué bien, esta niña se ha puesto el burka y es una valiente.

Señora Guillén Cuervo: una vez vi en las páginas de sociedad que usted bautizaba a su hija en un bautizo civil, algo inverosímil de por sí. Con esa actitud intuyo que no está de acuerdo con la Iglesia Católica pues de no ser así, hubiera bautizado a su hija como Dios manda. Así que no comulga con la religión que echa agua por encima de los niños pero sí comulga con la religión que, impuesta o no, cubre a las chicas con una especie de mortaja, que de ninguna manera puede casar con la palabra libertad o autonomía. Se ve que bautizar no es guay pero ir vestido de fantasma por la calle sí.

Este artículo me hizo sentir vergüenza ajena, no entiendo que ninguna mujer apruebe el uso del velo o del burka, venga de donde venga la imposición. Y que se tenga que leer esto de una persona que se supone progresista y ultra moderna, nos da una muestra mas de la hipocresía que reina entre muchos.

Catherine Middleton o el arte de vender humo

Se conoce que esta mujer ha estado estos días por Canadá y los Yuesey. Y las portadas de los diarios sólo dicen: “Catherine conquista Canadá por su estilismo” o perlas semejantes. Se ha comentado uno por uno sus vestidos, lo que se ha puesto y lo que no, cómo lo ha hecho, lo guapa que va, lo bien que saluda……….. y lo siento, no puedo más. En la misma línea de Letizia Ortiz, esta señora no ha hecho nada más en su vida que enamorar a un príncipe (perdón, la Leti, Leti porque son campechanos, al menos trabajó, cosa que esta no tiene oficio conocido). Se enamoró, se casó y living la vida loca. ¿ Qué modelos de mujer son? Que nadie se confunda: son perchas esqueléticas que sólo pueden saludar con la manita y ponerse vestiditos de princesita para estar monas a la espera de que den un heredero a una monarquía más anacrónica que los discursos de Intereconomía. Y nada más. ¿ Qué es eso de hacerle tanto la pelota? ¿ Qué ha hecho para estar ahí? Es que no la soporto. No a ella concretamente, que quizá es buena persona, sino a lo que representa. Por ende, tampoco soporto a los que van a bailarle el agua como si fuera la reina del mambo.

Y si nos ponemos más ortodoxas, esta chica lo único que hace es vestirse y darse paseitos. ¿ De qué hay que destacarla? ¿ Por como viste? Por favor: desterremos de la sociedad pública a las mujeres que sólo salen por sus modelitos. ¿ Acaso no estáis cansadas de estas mujeres? Son insulsas y sólo perpetuan estos estereotipos de mujer florero, porque es lo que son.

Así que vende humo, ella y como todas, venden una imagen que no sirve para nada, viven para estar monas y subirse a aviones para ir a comer en hoteles de cinco tenedores mientras sonrien entre plato y plato que no prueban porque las princesas no pueden estar gordas. Y sino, me remito a lo que ha pasado con la prima del principito de Inglaterra, la de la Ferguson, que ahora ha cogido a una personal shopper que cobra casi 2000 pounds por decirle cómo se tiene que vestir.  Y es que nobleza, obliga.